viernes, 14 de mayo de 2010

La aventura de ser maestro

La aventura de ser maestro

Después de leer a José M. Esteve, llego a la reflexión de que mi visión expuesta en mis resúmenes era muy corta realmente. Yo también me inicie, como él lo menciona, con esa ansiedad en el ámbito docente y también presente esa tensión de no poder responder a las preguntas del grupo y demás situaciones, cosa que conforme pasó el tiempo adquirí la seguridad necesaria y eso me ha favorecido hasta hoy. Gracias a una compañera que es Pedagoga de carrera, solventó muchas de las dudas de inicio y me permitió no sufrir en el desempeño del escenario de un docente novato, pero definitivamente, esta disciplina se aprende por prueba y error, y en ese sentido, unos herramos mucho más que otros.

Pero coincido con él, que si bien es cierto, que al iniciar sin recursos didácticos nos estresamos, es indudable que se pueden alcanzar niveles de comodidad, de desempeño por la experiencia y el tiempo, así tiempo después, he comprobado que la libertad que nos ofrece nuestro trabajo, para la transformación de nuestros alumnos, también llegan alegrías y motivaciones muy especiales que retribuye con creces nuestro proceso inicial como docentes.

Sé que no ha sido cosa sencilla elaborar una identidad propia de maestra, tampoco el dominar las técnicas básicas de comunicación y la tarea de adaptar los contenidos para hacerlos asimilables al alumno. Y si bien es cierto, no tenemos una identidad propia porque nos persiguen los ideales de maestros que la sociedad nos ha impuesto, acepto como él comenta, que la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un periodo de especialización, y como bien se dice por ahí: la practica hace al maestro, también sé, en buena manera, que mi crecimiento va en ese sentido, y entiendo que para que sea más agradable lograrlo, debo posicionarme conscientemente que es a través de constancia y perseverancia y de ninguna manera considerarlo como esfuerzo y desgaste. Entiendo que entre más ame mi profesión más cerca estaré de consolidar esa identidad tan ansiada y este curso para mí, es una nueva inversión en ese sentido.

Debemos promover inquietud en los alumnos hacia los conocimientos como José M. Esteve lo indica. Por lo que en mi desempeño dedico tiempo a estructurar mi cátedra y procuro que sea integradora, mediante secuencias didácticas bien diseñadas, pero que me permitan desarrollarla de manera flexible, y que promuevan en primera instancia la interacción e intercambio de conocimientos, de manera que se logren aprendizajes significativos en ambos sentidos y segundo, despertar en el alumno el gusto por el saber de forma consciente y voluntaria, que comprenda que para aprender, el estudiar es un quehacer critico. Para este logro debemos ser tan creativos e innovadores como sea posible, poniendo especial atención en saber cómo organizar la clase, ya que él sugiere; que ahí es dónde está la clave para que el grupo funcione sin conflictos, y la gran mayoría queremos tener grupos así, atentos y capaces de asimilar con gusto los conocimientos.

También coincido con José M. Esteve en lo referente a las dos herramientas del docente presentes en el saber usar el razonamiento y el diálogo, las cuales cuando son utilizadas adecuadamente, son excelentes armas para confrontar situaciones de conflicto que se dan en las aulas, a lo que puedo agregar que estoyconvencida de que los alumnos no son enemigos de quienes nos tenemos que defender, sino somos docente de jóvenes humanitarios; la razón por la cual se debe dar todo.

Creo, porque lo he vivido, que en la medida que logremos consolidar un repertorio pedagógico, nos acercamos más al éxito en esta noble tarea, y ciertamente, porque observo casos como el mío y de la gran mayoría , que nuestra formación profesional no era precisamente para ser docentes, sino más bien con profesiones posiblemente con más empatía en otros ámbitos del sector productivo.

A manera de conclusión, considero que este trabajo debe de basarse como acertadamente lo expone José M. Esteve en su mensaje: en que ”Para ser un maestro de humanidad” debemos aceptar que la tarea del docente conlleva a encender el deseo de saber y en aceptar que el trabajo consiste por una parte, en reconvertir los saberes para hacerlos accesibles al alumno, y por otra, comprender que la esencia del trabajo del profesor no es el de lucirse, sino estar al servicio del aprendizaje de los alumnos siempre.

Por lo que debo concluir que me siento orgullosa de ser Maestra, más por lo que al finalizar un cliclo escolar se vé reflejado en los jóvenes.

Afectuosamente.

Fabiola.

1 comentario:

  1. Hola Faby.

    Cuando tenemos la oportunidad de leer a José M. Esteve, conforme vamos avanzando sentimos más interés en terminar, pues tal parece que esta reseñando nuestro inicio a la docencia, ya que su narativa es similar a nuestro "debut".

    Por lo que podemos decir que hemos realizado nuestro trabajo de la mejor manera, aun cuando en nuestros inicios hayamos realizado "ensayo-error" pero sobre todo buscando siempre que el alumno adquiera el aprendizaje.

    Los comentarios que efectúas en tu escrito, nos muestran el compromiso que has adquirido con la educación.

    Recibe una felicitación por la entrega que demuestras al realizas tu practica docente.

    Recibe saludos afectuosos

    Juanita Chávez

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